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¡Los adolescentes y el narcotráfico!

Parecería el título de una novela o tema de película sin embargo, es la triste realidad en muchos hogares hoy en día. Jóvenes que en el afán de conseguir dinero, prestigio, poder, popularidad, sentido de pertenencia, reconocimiento, y por qué no decirlo hasta pareja, deciden abandonar su proyecto de vida original (si es que lo tenían) y comienzan a involucrarse es esta peligrosísima actividad.

Lamentablemente cada día son más los adolescentes y jóvenes que están siendo influenciados por la cultura narcotizada en la que vivimos en esta frontera y se han visto envueltos en delitos de alto impacto. Pero, ¿la narco-cultura es la única responsable? Tiene un peso significativo por todos los mitos que encierra, pero definitivamente no es lo único responsable, también influyen:

  1. Tener padres que no supervisan socialmente a sus hijos adolescentes; Por la razón que usted guste, ya sea porque su trabajo se lo impide, o simplemente porque cree que a esta edad los hijos ya no deben ser supervisados, está cometiendo un grave error, los hijos cuyos padres ignoran qué están haciendo y con quién pasan el tiempo, son jóvenes más propensos a tomar decisiones equivocadas y a tener relaciones sociales de alto riesgo. ¿Por qué no tomas de ese tiempo tan valioso que tienes y que dedicas a tus negocios, para estar más cerca de la vida de tus hijos adolescentes?

  2. Tener como mejores amigos a chicos “manguera”; Si, aquellos jóvenes que decididamente se han propuesto fanfarronear que son narcos, jóvenes que hacen alarde de conocer a gente pesado (quizá si la conocen), que tienen una actitud por demás prepotente, que manejan un discurso lleno de conceptos relacionados al narco como levantones, secuestro, cargamento, fusca, rescate, pepos, etc., un amigo así cerca de tu hijo adolescente, créeme que es un VERDADERO PELIGRO.

  3. Ser un cibera-dicto; Últimamente me he encontrado con muchos adolescentes centrados obsesivamente en Videojuegos, TV, Messenger, Myspace, Facebook, el colmo adictos a las caricaturas japonesas (Otakus), etc., jovencitos que sin darse cuenta están desperdiciando los valiosísimos años de ésta tan corta etapa llamada adolescencia, que entre otras tareas a resolver está la de madurar, y es precisamente el peligro, que su inmadurez los lleve ingenuamente a vivir situaciones de alto riesgo, y tomar decisiones poco asertivas.

  4. Haber desertado de la escuela; Desde mi punto de vista, un adolescente que no estudia está en grave riesgo de convertirse en un  empleado con salario de muerte y un futuro mediocre; si un joven que ha desertado de la escuela comienza a trabajar, es más fácil que se busque una ingenua pareja y se junten, a que regrese a las aulas; de esta manera se le da paso a la formación de una familia destinada a sufrir problemas económicos, mismos que pudieran llevarle a tener entre muchas otra consecuencias, asociaciones de riesgo o amistades vinculadas al narcotráfico.

¿Qué hacer?

  1. Lo primero es mantenerte más cerca de las actividades que están realizando tus hijos. No importando la edad que éstos tengan, tú como padre debes saber con quién va, a dónde va, en qué se va, y a qué hora regresará, y tratar de averiguar en la medida de lo posible qué hicieron. Sé que a los jóvenes no les agrada para nada esta sugerencia, sin embargo cuando los padres se involucran de tal forma en la vida social de los hijos, terminan por incomodárselas, y esto permite que aquellos chicos que tienen planes de tener salidas arriesgadas, se limiten o de plano se priven de ellas.

  2. Segunda sugerencia: mantente pendiente de conductas señal que pudieran presentarse e indicar que algo anda mal, por ejemplo: Expresar su deseo de abandonar la escuela porque no sirve para nada. Gastar más dinero del que comúnmente se le da. Convivir con amigos que ni estudian ni trabajan. Escuchar con frecuencia narcocorridos. No respetar tu autoridad sobre todo cuando le restringes una salida. Escaparse por las noches cuando todos están dormidos.

  3. Por último, si las cosas ya están fuera de control, busca ayuda profesional de inmediato, no minimices los hechos, puede que estés a tiempo de hacer mucho por él.

Autor: Lic. Gabriel Bello Martínez / Psicólogo clínico especialista en adolescentes.
Puedes contactarlo en www.gabrielbello.com

Gabriel Bello

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